Anna Gibernau Espinós
Nací en un mes de septiembre en Barcelona ciudad, en 1990. Me pusieron un nombre bastante común en Cataluña, Anna; eso hizo que llamaran por mi apellido muchas veces, la Giber. No penséis que no me gusta mi nombre, me encanta, pero no me gustaba mucho que no me llamasen por él, pero como siempre, me callaba y me conformaba. De pequeña recuerdo a una profesora que me decía: «Mejor no estudies, no llegarás lejos». Me hubiera gustado volver al colegio y enseñarle mi diploma de Turismo. Mi relación con la escritura viene desde 2018, cuando tuve mi primer gran bache. La depresión vino como una ola a mi vida y me desestabilizó totalmente. Me acuerdo de la primera vez que empecé a escribir, sentí una liberación enorme. Y así se fueron acumulando escritos en libretas. Estos garabatos en papel se han convertido en este poemario.