Natxo García

Natxo García

Natxo García escribe a la intemperie. Con La última luciérnaga abrió una línea narrativa incómoda, centrada en la fragilidad emocional y en la ausencia de épica. En Nuestra historia profundizó en el relato íntimo del amor y su desgaste, mostrando cómo dos personas pueden romperse sin necesidad de estruendo. Canciones con historia añadió una dimensión más sensorial y memorialista, donde la música actúa como detonante de lo que no supimos decir a tiempo, o dijimos demasiado tarde. En 77º Fahrenheit lleva los versos al hueso. El autor no escribe para impresionar, sino para nombrar lo que duele cuando nadie mira.